La Recompensa

Title: La Recompensa

Author: Imajica

Celebs: Tera Patrick

Codes: mF, Cons, first, Anal, Oral, tit fuck, facial, spank

Disclaimer:This is a work of fiction. It DIDN’T happen. Fiction is legal.

 

Timmy estaba parado frente a la puerta del apartamento al lado del que ocupaba junto a sus padres, observándola fijamente. Las noticias que circulaban por el internet desde hace unos días ya de por sí eran motivo para celebrar: Tera Patrick, la mejor estrella porno de todos los tiempos, anunció que abandonaba su retiro y filmaría una nueva producción para satisfacción de todos sus fans. Dicha película iba a ser filmada en la misma ciudad donde vivía Timmy. Ahora, esto no habría sido tan importante de no ser por el hecho que Tera Patrick, LA MEJOR ESTRELLA PORNO DE TODOS LOS TIEMPOS y sueño erótico #1 de Timmy estaba alquilando el apartamento justo al lado del suyo (¡apenas desde ayer!) para lo que tardasen en culminar las grabaciones.

Timmy no estaba muy seguro de que estaba haciendo. Es cierto que deseaba ver a Tera Patrick (¡LA MEJOR ESTRELLA PORNO DE TODOS LOS TIEMPOS!) en persona y de cerca, pero, simplemente no tenía idea de que iba a hacer. ¿Sólo tocar a su puerta y hablarle? ¡Por favor! ¿Cómo es que un simple mortal podría atreverse a dirigirle la palabra a una auténtica diosa del sexo? Y además… ¿Qué podría decirle? ¿Pedirle un autógrafo? ¡Eso es TAAAAAAAAN patético!

Lo cierto era que Timmy deseaba que sucediera algo como lo que veía en sus fantasías: que Tera Patrick simplemente se le lanzase encima y le robase su virginidad… pero sabía que no existía ninguna posibilidad de que eso sucediera.

En primer lugar, él sólo tenía 14 años. En segundo lugar, lucía como una chica: rostro de rasgos delicados, cuerpo delgado, largo cabello sedoso y de color rubio pálido, grandes ojos verdes y almendrados, tez del color del marfil… todos sus compañeros de clases en la escuela se burlaban de él por eso, ¿qué oportunidad tendría con la gran Tera Patrick?

Timmy dejó salir un suspiro abatido… sólo para escuchar, inmediatamente después, que alguien se aclaraba la garganta detrás de él.

Cuando Timmy se dio la vuelta para ver quién era, no pudo hacer nada más que quedarse petrificado: Tera Patrick estaba parada frente a él. Tera Patrick vistiendo una camiseta con un escote que parecía llegar hasta su ombligo y tan ceñida que transparentaba sus pezones, una cortísima minifalda negra y unos zapatos con tacones de aguja vertiginosos. Timmy sentía que su erección estaba a punto de hacer estallar sus pantalones. La diosa del porno le sonrió al muchacho:

—Dime… ¿Qué estabas haciendo parado frente a mi apartamento? —dijo ella, pronunciando las palabras con su voz, profunda y sensual.

—Yo… yo… yo… —Timmy empezó a tartamudear nervioso, comenzando a temblar ligeramente y a transpirar.

—¿Y bien? —agregó la actriz porno después de un rato así, arqueando una ceja inquisitivamente.

—Yo… yo… yo… —y, tras unos momentos así— soy un admirador suyo, Sra. Patrick —aunque a Timmy le pareció que había pronunciado las palabras tan bajo que no estaba seguro de que ella lo hubiese oído. El alma se le cayó a los pies: ¡estaba haciendo el ridículo frente a la mujer de sus sueños! ¿Este día podía empeorar?

—Con que un admirador mío, ¿eh? —comentó la belleza asiática, todavía sonriendo y mirando al muchacho de arriba abajo— ¿Cómo te llamas?

—¿Eh? —fue todo lo que pudo comentar, desconcertado.

—Dije que como te llamas —respondió ella, todavía sonriendo.

—¡Oh! —finalmente espabilándose— ¡Me llamo Timmy! —dijo con energía.

Tras unos pocos breves instantes mirándolo en silencio, y repentinamente seria, Tera Patrick comenzó a decir:

—Muy bien… Timmy… si eres tan admirador mío, estarás dispuesto a ayudarme en unas compras que tengo que hacer. Tengo que comprar muchas cosas en el supermercado y necesito que alguien me haga el favor de cargar las bolsas por mí. ¿Lo harás?

Timmy se quedó en silencio, boquiabierto, perplejo por lo que acababan de pedirle. Hasta que se dio cuenta que ella esperaba que le diese alguna respuesta, así que se apresuró a decir, riendo nervioso:

—¡Oh, sí, claro, claro, por supuesto, Sra. Patrick! ¡Haré cualquier cosa que usted me pida!

Ella, tras unos segundos de silencio, hizo un sonido que podría describir como “hhmm” y después añadió:

—Muy bien… pues… ¡andando!

Y se dio media vuelta para salir del edificio de apartamentos. Timmy todavía se quedó quieto unos instantes más, viendo alejarse a la actriz del cine para adultos, perplejo y con una expresión idiota en su rostro, hasta que recordó que se suponía que tenía que seguirla y empezó a caminar detrás de ella.

#########

—Muchas gracias, Timmy. Realmente me has facilitado mucho las cosas —dijo ella con una sonrisa, mientras detenía el auto en el estacionamiento del edificio donde residían.

—¡No es nada, Sra. Patrick! —respondió él vivazmente y con una sonrisa de oreja a oreja.

Pero sí que lo era. Tera parecía que estaba intentando comprar el supermercado entero y a Timmy le dolían los brazos de tener que cargar las pesadas bolsas con las compras. No obstante, todo tiene su compensación y tener que cargar las bolsas con las compras le dio a Timmy la excusa perfecta para caminar detrás de LA MEJOR ESTRELLA PORNO DE TODOS LOS TIEMPOS y admirar el sensual contoneo de su trasero y sus caderas.

Una vez que Tera apagó el motor de su auto, salieron de este y Timmy se preparó para llevar las compras al apartamento de ella. Él tomó su lugar detrás de ella pero, antes de dar siquiera una paso, a ella se le “cayeron” las llaves de su auto. En lugar de ponerse en cuclillas para recogerlas, la belleza asiática se dobló por la cintura con las piernas muy rectas. Esto tuvo el efecto de hacer que su micro minifalda se subiera, revelándole al jovencito detrás de ella su tanga negra de hilo dental.

El muchacho se sonrojó y se quedó boquiabierto y sin aliento ante tal maravilloso espectáculo.

—Timmy, ¿qué estás esperando? —preguntó ella arqueando una ceja.

Sólo entonces el chico se dio cuenta que ella ya había avanzado hasta casi entrar en el edificio y que él se había quedado parado junto al auto de ella como un idiota. Volviendo a la realidad, se apresuró para seguirle el ritmo a la diosa del porno.

#########

—Muchas gracias, Timmy. No sé qué habría hecho sin ti.

—¡No fue nada, Sra. Patrick! —respondió alegremente el sonriente muchacho.

 

Ahora estaban en el apartamento de ella. Las bolsas con las compras habían sido puestas en la encimera de la cocina.

—Te mereces una recompensa por haberme ayudado —añadió ella, sonriente.

—¡Lo digo en serio, Sra. Patrick! ¡No es necesario que me dé nada! —replicó él, sonriendo nervioso.

Era verdad: sentía que ver en primera fila el movimiento al caminar del culazo y la tanga de la mujer de sus sueños eran paga suficiente.

—Insisto —fue todo lo que dijo ella antes de lanzarse sobre él, rodeándolo con sus brazos y besándolo con pasión.

#########

Una vez superada la sorpresa inicial, Timmy respondió con el mismo ardor que estaba demostrando Tera, devolviéndole el profundo beso y explorando sus espectaculares curvas con sus manos. Él, a sus 14 años, ya había visto montones de películas porno y confiaba en que los eventos que estaban a punto de suceder siguiesen un orden que ya conocía.

Poco a poco, Tera lo fue atrayendo hasta un sofá cercano. Una vez que lo sentó allí, lentamente rompió el beso y se separó de él. Tera vio que el muchacho tenía una sonrisa de indecible dulzura y felicidad en su rostro. Sonriendo también, se puso de pie y caminó, contoneando sus caderas y su culo como sólo ella podía, dándole un espectáculo al pequeño Timmy, hasta un sillón cercano donde colocó su iPhone y activó su reproductor de música. La canción era de heavy metal y empezó a bailar para el chico. Tera era desnudista además de actriz porno, así que usó su experiencia para darle a Timmy un striptease que era muy poco probable que fuese superado alguna vez en su vida. Mientras bailaba, se fue quitando la camiseta y la minifalda hasta que quedó vistiendo únicamente su tanga y sus zapatos de tacón alto.

Una vez que la música dejó de sonar, ella se puso en cuatro patas y avanzó hacia el chico, arqueando exageradamente la espalda y apuntando con el culo hacia el cielo, sonriendo y con una expresión diabólica en el rostro. Una vez que llegó donde él estaba, se arrodilló ante él mientras sus manos subían lentamente por sus piernas. Cuando llegaron a su entrepierna, expertamente, deshicieron la hebilla de su cinturón y él se separó un poco del sofá, permitiéndole bajarle el pantalón hasta los tobillos. Al hacer esto, el pene del chico saltó como un resorte y fue el turno de Tera de quedar impresionada, pues, con sólo 14 años, el muchacho tenía una polla increíble, que no tenía nada que envidiar a ninguna de las coestrellas que había conocido a lo largo de los años.

Devolviendo la sonrisa a su rostro, Tera se inclinó sobre la polla y empezó a mamarla ruidosamente, de una forma que daba a entender que era el pedazo de carne más sabroso que se había llevado a la boca en mucho tiempo. El joven Timmy echó la cabeza hacia atrás y, con los ojos cerrados y suspirando ruidosamente, se concentró nada más que en las maravillosas sensaciones que venían de su entrepierna. La lengua de Tera recorría expertamente cada centímetro de la piel del miembro y también le dedicó unas caricias estupendas a las bolas del muchacho. Después de eso, se dedicó a demostrarle lo profunda que era su garganta y la intensidad de sus poderes de succión, metiéndose y sacándose el pene a toda velocidad de la boca y hundiéndole los dientes, lo que le dolió al chico pero también le encantó.

Después de varios minutos haciendo esto, Tera se sacó el pene de la boca y le ordenó a Timmy que abriera los ojos y volviese a verla. Él obedeció y lo que vio una fue una imagen de belleza sin igual que lo dejó sin aliento: Tera Patrick sonriéndole malignamente y con su miembro apretando en su mano. Una vez que tuvo la atención del muchacho en ella, Tera, sin perder la sonrisa ni romper el contacto visual, su frotó su enrojecido glande en los pezones, lo que hizo que al semental de 14 años se le dibujara una sonrisa de oreja a oreja en el rostro. Después de esto, ella se puso el falo entre las tetas y procedió a aplastarlo con su carne y a moverse arriba y abajo, masturbándolo con sus túrgidas pechugas. Al mismo tiempo, Tera decía una y otra vez “así, papi, así: fóllame las tetas” y otras tiernas obscenidades por el estilo. Era una fantasía hecha realidad para Timmy: siempre había soñado con poner su polla entre los melones de Tera Patrick mientras ella decía vulgaridades con su sensual voz profunda.

Después de un tiempo bastante largo dedicado a ordeñarlo usando sus sandias, Tera se volvió a meter la polla de Timmy y volvió a hacerle una mamada espectacular. Una vez que terminó con esta segunda felación, la estrella porno hizo al chico de 14 años sentarse boca arriba en el sofá. Este era tan espacioso y cómodo como una pequeña cama, perfecto para esta clase de menesteres. Una vez que lo tenía en la posición que quería, ella procedió al sentarse en la cara del muchacho, doblándose después para continuar consintiendo a su polla y a sus bolas, de vez en cuando sacándose la verga del chico de la boca para ponérsela entre sus chichotas y darle un poderoso estrujón. Al mismo tiempo que la diosa del porno continuaba con sus proezas orales, él procedió a comerse el coño que se apretaba contra su rostro, mientras su manos rodeaba el cuerpo de Tera para jugar con sus glúteos, apretándolos, separándolos, nalgueándolos, acariciándolos y hundiendo sus dedos en el ano de ella. Él no necesitó quitarle la tanga para poder hacerle estas cosas: bastó con apartarla un poco. Al sentir la forma en la trataba a su vagina y a su ano, ella se puso a menear sus caderas como si estuviese bailando, frotando con más fuerza su sexo en la cara de su semental de 14 años.

Después de un buen rato haciendo esto, Tera se separa del chico y se mueve hasta sentarse en su verga, empalándose con la maravilla carne de Timmy hasta el fondo. Ella empieza a usar todos sus trucos, subiendo y bajando por esa sólida estaca de placer y moviendo sus caderas en círculos, como si estuviese bailando. Timmy suspira ruidosamente, no sólo por el placer que le estaba dando el penetrar a una mujer por primera vez sino también el ver las legendarias tetotas de Tera Patrick rebotando salvajemente sobre su rostro. Tera intenta hablarle de la misma forma en que lo hizo cuando tenía su verga entre los senos pero, con excepción de un grito ocasional a todo pulmón de “¡OH, PUTA!” o de “¡OH, MIERDA!”, todo lo que sale de su boca son una serie interminable de jadeos y gemidos escandaloso. Realmente, se está divirtiendo tanto como su coestrella.

Después de un tiempo bastante largo divirtiéndose de esta manera, Tera se quita de la polla de Timmy y, poniéndose en cuatro patas, arqueando la espalda como una gata y apuntando con su culo al cielo, procede a saborear nuevamente el miembro del chico. Le sigue enloqueciendo su sabor, especialmente ahora que está mezclado con sus propios jugos.

Una vez que vuelve a dejar su polla y sus bolas relucientes por estar cubiertas con una gruesa capa de saliva, ella vuelve a hacer que el chico se mueva. Ahora es ella la que se acuesta boca arriba en el sofá, mientras él se sitúa encima de ella y, aferrándose a las sandías de ella, comienza a penetrarla salvajemente, en un frenético mete y saca que extrae de la garganta de la leyenda del porno auténticos alaridos de lujuria. Mientras tanto, ella lo rodea el cuerpo de él con sus perfectas piernas y sus manos, estas últimas dedicándose a dejar su joven espalda cubierta de innumerables arañazos.

Después de gozar de esta manera durante bastante tiempo, Tera hace que Timmy se ponga de pie y, sentada en el sofá, procede a mamarle la polla por cuarta y última vez. Después de eso, regresan a la posición anterior y continúan follando ferozmente. Una vez que se han divertido lo suficiente en esa posición, Tera decide satisfacer una fantasía que el chico seguramente tenía. Volviendo a acomodarse en el sofá, Tera se pone en cuatro patas y, arqueando la espalda como una gata y apuntando con el trasero al cielo, le dice que la folle analmente. Él, ni tardo ni perezoso, se sitúa detrás de ella y, aferrándose a sus sensuales caderas, procede a meter y sacar frenéticamente su poderoso miembro del culo de ella, al mismo tiempo propinando sonoras nalgadas en los opulentos glúteos de Tera, hasta hacerlos cobrar una agradable color escarlata. Con cada una de las potentes embestidas de Timmy, las tetotas de la diosa del porno rebotan salvajemente y de su garganta sale un grito que deja en ridículo a sus anteriores alaridos cuando la penetraba vaginalmente.

Cuando terminan con el sexo anal, vuelven a la penetración vaginal normal a la que estaban entregados antes de este. Finalmente, cuando Timmy siente que está a punto de eyacular, sale de Tera y, aun posicionado encima de ella, comienza a masturbarse ferozmente. La estrella porno sabe lo que se avecina, así que cierra los ojos, abre la boca y saca la lengua. Con un bramido triunfal, Timmy finalmente eyacula; un chorro tras otro de blanco semen sale disparado de su poderoso miembro a velocidades increíbles, impactando y cubriendo el rostro y los senos de la mujer de sus sueños. Un par de chorros llegaron hasta su cabello, mezclándose con su negra melena. Antes de caer desmayado por los increíbles esfuerzos a los que ha sometido a su cuerpo, Timmy disfruta de una última imagen de ensueño: Tera Patrick limpiándose el semen de su rostro y sus tetas con las manos, luego chupándose la paja de sus dedos y mientras hace sonidos obscenos que dejaban claro lo mucho que disfrutaba de esa rica lechita.

#########

A partir de ese día, Timmy visitaba a Tera Patrick todos los días para tener sexo con ella. En su último encuentro, ella le dijo que estaba embarazada y que el bebé era suyo.

 

FIN.

This entry was posted in Anal, Cons, Facial, First, Imajica, mF, Oral, Spank, tit fuck and tagged . Bookmark the permalink.

Comments are closed.


Amanda Peterson Fakes | Movie Show Fakes | Nude Natalie Portman Fakes